¿Monitorizar para reducir costes?

Conozca cómo la monitorización de su sistema, lejos de ser un activo difícil de justificar, le ayuda a reducir sus costes en adquisición de hardware y, por tanto, en mantenimientos anuales.

 


 

El proceso de elección de hardware al que a menudo se enfrenta un responsable de I.T. está condicionado por una serie de factores que podríamos resumir en estos puntos:

  • En un elevado porcentaje por la necesidad de ofrecer el mejor servicio posible a los clientes del departamento, lo que inevitablemente nos conduce a comprar lo más potente que nuestro presupuesto pueda soportar.
  • En un porcentaje menor la opinión de un agente comercial o preventa de confianza será determinante para decantar la balanza.
  • En un porcentaje muy limitado, los datos de carga y rendimiento de nuestros sistemas condicionarán la elección.


El primer caso es, sin duda, el más habitual. El proceso mental es, casi, automático: "si elijo lo más potente que mi bolsillo puede soportar estoy dando lo mejor a los clientes de mis sistemas y a mi empresa. En caso de que las cosas vayan mal mis espaldas están cubiertas: compré lo mejor que había".

 

El segundo caso no es difícil de encontrar "¿por qué no fiarse de ese agente comercial tan simpático, de ese agente preventa tan agudo? ¿Quién mejor que él, que conoce la actualidad tecnológica mejor que nadie, puede aconsejarme?" Bien, las estrategias comerciales de las grandes corporaciones no siempre se diseñan atendiendo a criterios de bondad para con sus clientes.

 

En estos dos casos las circunstancias nos llevan a adquirir un hardware la mayoría de veces sobredimensionado, muy superior a lo que nuestras necesidades reales necesitaban. Ello supone un coste de adquisición más elevado del necesario y lo peor, unos costes de mantenimiento anuales muy superiores al de otros productos menos avanzados. A partir de este punto los problemas no irán a mayores mientras nuestra estructura IT sea suficientemente sólida en toda su extensión. Pero ¿cuántas veces, tras adquirir un hardware de última generación que se supone potentísimo, nos hemos encontrado con que el global de nuestro sistema no funciona con la eficiencia esperada? Es entonces cuando nuestra inversión, y por tanto nuestra gestión, se vuelve realmente difícil de justificar.

 

Los dos primeros condicionantes se basan en un hecho fundamental y del que muchas veces no somos conscientes: la falta de información sobre nuestro sistema, lo que resulta realmente paradójico si tenemos en cuenta que se trata de un sistema de información. Las decisiones basadas en el tercer condicionante parten de datos de rendimiento reales de nuestro sistema: carga de transacciones por servidor, tráfico en cada punto de la red, máximos, mínimos y promedios por período... son datos fundamentales no solo para elegir el producto que mejor se adapta a nuestras necesidades, sino también para argumentar la elección de un modo difícil de rebatir.

 

Un sistema de monitorización bien implementado va a dotarle del conjunto de métricas sobre las que basar todas sus decisiones de adquisición de activos. No solo va a permitirle gestionar un sistema transparente donde la detección de incidencias sea tarea trivial, también va a permitirle construir una estructura adaptada perfectamente a sus necesidades: ni más de lo necesario, ni menos. Olvídese de adquirir hardware sobredimensionado  y con elevadísimos costes de mantenimiento anual, su sistema de monitorización es su mejor aliado para reducir sus costes en IT.

 

Fotografía gentileza de Alan Cleaver