Jueves, 08 de Julio de 2010 17:28

Monitorización de dispositivos SAI

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Este artículo es una traducción íntegra y autorizada del publicado por Vicente Gavara en Monitoring Tips and Tricks. Todos los derechos intelectuales pertenecen a Vicente Gavara.

Partiendo de una orientación por capas, la capa base de monitorización -o capa 0- incluye todos aquellos dispositivos cuya misión consiste en conformar una sólida plataforma física y ambiental para los dispositivos ubicados en capas superiores.

Los dispositivos de alimentación ininterrumpida, o SAI (UPS en inglés) son una parte fundamental de esta capa: desde la provisión de un suministro constante y de calidad a la monitorización del consumo por línea son una pieza clave a tener en cuenta cuando se diseñan estrategias de monitorización, desde CPDs a sistemas globales.

 

¿Por qué monitorizar un SAI?

En muchas ocasiones, cuando se comienzan a recoger datos para definir el espectro de un sistema de monitorización y abordas la inclusión de los SAIs, los usuarios preguntan "Ah ¿De verdad pueden ser monitorizados?". La respuesta es "DEBEN ser monitorizados".

Quizás porque los SAIs se ubican en la frontera de los dominios de los ordenadores y la electricidad, en los límites ante los que se extiende un amplio y misterioso territorio habitado por  voltios, amperios y vátios, los del departamento de informática -deliberada o inconscientemente- dedican poca atención a estos dispositivos.

Sin embargo todo el hardware de T.I., y por tanto toda la estructura software, dependen de ellos como proveedores de un suministro continuo, limpio(*)... simplemente considere los costes en mano de obra y la cantidad de clientes de servicios insatisfechos que provoca un corte de suministro eléctrico en su CPD debido a un SAI no operativo.

Todos los SAIs basan su funcionamiento en baterías como dispositivos de almacenamiento de energía, y la vida de una batería está estrechamente ligado a la temperatura ambiental, normalmente en un rango de 21 a 25 grados centígrados (dependiendo de las especificaciones técnicas de la batería). Para maximizar su ciclo de vida existen dos opciones: convertir el CPD en un congelador y gastar cantidades ingentes en equipamiento ambiental, mantenimiento y suministro eléctrico, o monitorizar la temperatura de las baterías ajustando la temperatura ambiental a su valor óptimo... apueste porque esta última opción es la ganadora.

Finalmente, monitorizar los valores en las salidas de los SAIs permite conocer, sin la necesidad de invertir en PDUs, cuando se están alcanzando los límites nominales del SAI y ayuda a dimensionar el dispositivo adecuado (y por tanto ahorra costes) cuando necesite actualizar su SAI actual. Por último, aunque no por ello menos importante: monitorizar los niveles en las líneas de entrada le permitirá conocer el consumo energético global** y, por tanto, los niveles de emisiones de CO2 de su CPD.

 

Bien pero, ¿de dónde saco esa información?

Paral el informático común, la primera opción sería adoptar el método TUIN (Toothpicks under its nails, pallillos bajo las uñas). Lamentablemente los SAIs no tienen uñas.

En serio, puede obtener esta información a partir de una solución de monitorización propietaria como las que los fabricantes raramente regalan y en más ocasiones venden. Si tiene buenos amigos y/o dinero para adquirirlas conseguirá una bonita y colorista aplicación que únicamente le permitirá monitorizar un tipo o marca de SAIs. De modo que si tiene un parque de SAIs diversificado deberá utilizar más de una y, además, actualizarla cuando prescinda de su proveedor de SAIs en pos de uno nuevo.

Sin embargo, puede incrementar el valor de su plataforma de monitorización (llámese Nagios, Zenoss, OpenNMS o cualquiera que gestiones peticiones y traps SNMP) agregándolo capacidad de monitorización de SAIs. Solamente necesita un SAI con capacidades SNMP: la mayoría de ellos las incluyen de serie, otros pueden soportarlas mediante el montaje de un adaptador de medio.

Al manejarse con MIBs SNMP de SAI tiene, de nuevo, dos opciones: basar su sistema de monitorización en MIBs privadas del fabriante o adoptar un enfoque estándar y obtener la información requerida del MIB RFC 1628 (habitualmente conocido como UPS-MIB). La primera opción es sencilla porque el fabricante le entregará la información masticada y digerida, pero le obligará a implementar un conjunto de servicios por fabricante. La segunda opción requiere, en algunos casos, un mayor esfuerzo en el desarrollo de scripts pero funcionará con todos los SAIs que soporten la RFC 1628 (que deberían ser la mayoría, si no todos).

Como a la mayoría de ustedes, me gusta el dolor extremo... así que vayamos a por la segunda opción.

 

Resumiendo

En unas cuantas líneas he tratado de mostrar las ventajas de monitorizar el parque de SAIs: mayor seguridad, ahorro en costes y más información en nuestras manos para basar futuras decisiones. De los distintos modos posibles para monitorizar un SAI he argumentado por qué elegir una aproximación basada en SNMP y por qué usar la información almaenada en el MIB RFC 1628.

Debido a su tamaño, la descripción del MIB UPS y la gestión de la información contenida será tratrada en próximos artículos. Permanezca atento.

 

Referencias

 


(*).- Dependiendo de las características del dispositivo, no todos los SAIs mejoran la calidad del flujo energético. Para conocer más acerca de este tema consulte el fantástico artículo de Neil Rasmussen citado en el apartado Referencias.
(**).- Sin contar consumos del sistema de refrigeración y partiendo de que todos los dispositivos del CPD están conectados a la red de SAIs.

 

Ultima modificacion el Viernes, 29 de Octubre de 2010 19:49

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